A fines de enero de 2007, una delegación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial (BM) visitó la Dirección de Compras Públicas con el objeto de iniciar una evaluación del sistema de adquisiciones chileno.
Jorge Martínez, representante del BID en Chile, Cristián Santelices, Fernando Fernández, Jorge Claro, representantes del BID con sede de Washington; así como Efraín Jiménez y José Antonio Carvalho, representantes del Banco Mundial, participaron junto al equipo de la Dirección de Compras y un grupo de representantes de otras entidades públicas, asociaciones gremiales y actores relacionados con este mercado, en un taller de trabajo con el objeto de dar a conocer el desarrollo y aplicación de una metodología de evaluación de los sistemas de adquisiciones gubernamentales, así como la elaboración y cálculo de indicadores de línea base y de cumplimiento.
“Esta evaluación, que fue solicitada por el gobierno de Chile al BID y al Banco Mundial, forma parte de una de las medidas de la agenda probidad y transparencia impulsada por la Presidenta Bachelet”, destacó el Director de Compras Públicas, Tomás Campero.
“Se trata de una auditoría en la que se medirá la transparencia, calidad, y robustez del proceso de compras públicas chileno de acuerdo a referencias internacionales. La metodología que se usará se basa en las mejores prácticas mundiales en gestión pública de abastecimiento, lo que nos da una garantía de seriedad”.
Esta herramienta fue diseñada por el BID, conjuntamente con el Banco Mundial, la Agencia Canadiense para el Desarrollo, y el Comité de Asistencia para el Desarrollo de la OECD.
Durante febrero estas instituciones seleccionarán a consultores nacionales que apoyarán el levantamiento y análisis de información en forma local, con el objeto de comenzar el trabajo durante el mes de marzo.
Una de de las características de la metodología es el establecimiento de un diagnóstico compartido y participativo, en el que los mismos actores involucrados en el proceso de compras públicas, son quienes realizan una autoevaluación, con apoyo de los consultores locales, la que posteriormente será validada por el equipo del BID y Banco Mundial en mayo.
Se estima que en julio se organizará un taller que convocará a todos los actores del mundo público y privado que están relacionados con el mercado de las compras públicas, los que discutirán la evaluación, y cuyas observaciones se incorporarán en el documento final.
En esta evaluación, se establecen una serie de 12 indicadores de línea base, los que se organizan en 4 pilares:
- Marco legal y regulatorio vigente.
- Funcionalidad del sistema.
- Competitividad del mercado nacional.
- Integridad y transparencia del sistema.
Y se determinarán otros 29 indicadores de cumplimiento y desempeño, los que se encuentran orientados a verificar el funcionamiento del sistema en la práctica, sobre la base de elementos cuantitativos (muestra de contratos) y cualitativos (encuestas y entrevistas).